30/3/11

Estilo catalán

“Disfrutar del fútbol para el público y también para los jugadores. El fútbol es espectáculo; si no, no es fútbol”. Johan Cruyff

Mucho se habla de lo bien que trata el balón cuando tiene la posesión (algo que pasa durante la mayor parte del tiempo), pero también es para admirar el trabajo que realizan todos sus futbolistas por recuperarlo lo antes posible cuando lo pierden: el buen toque nos llena los ojos, pero una presión asfixiante en campo rival es lo que da inicio a cada ataque. Cuando está en una mala tarde, tiene la pelota y genera situaciones de gol. Cuando juega bien – algo que sucede muy a menudo – te pinta la cara. El fútbol es un deporte altamente azaroso, sin embargo este equipo ha logrado cuestionar dicha afirmación. Hay quienes me han dicho que ver los partidos es predecible, y hasta aburrido, porque gana (casi) siempre y en muchas ocasiones por goleada. Juega a otra cosa: la circulación de pelota y la rotación constante de sus protagonistas – las dos condiciones/virtudes fundamentales de este conjunto – suelen dejar en ridículo al más amalgamado sistema defensivo.

El once de lujo, como suelen decir en España, sale de memoria: Valdés, Alves, Piqué, Puyol, Abidal, Xavi, Busquets, Iniesta, Pedro, Messi y Villa. La columna vertebral de sus nacionales son la piedra fundamental de la selección española que ganó la Copa del Mundo en Sudáfrica. No tiene nombres complementarios, todos se destacan en una plantilla plagada de estrellas. Se nutre constantemente de los jóvenes provenientes de La Masía, la fábrica de fútbol que se encarga de sacarle el brillo a sus diamantes en bruto. Y cuando compra lo hace selectivamente, con el objetivo de potenciar lo que ya tiene.

Para los amantes de las estadísticas, aquí van un par de números de este equipo: en el ciclo Guardiola ganó 8 títulos en dos temporadas (2 Ligas, 1 Copa del Rey, 2 Supercopas de España, 1 Champions League, 1 Supercopa de Europa y 1 Mundial de Clubes); en la temporada actual está vivo en las tres competencias que disputa (puntero en Liga, en cuartos de Champions y finalista en Copa del Rey), habiendo jugado 45 partidos, de los que ganó 35, empató 7 y perdió 3; lleva convertidos 121 goles y recibió sólo 26.

El primer año (2009) fue el de la explosión, ganó todo lo que podía ganar, culminando con el pechazo de Messi en la final de Dubai. El año siguiente cayó en semis de Champions frente a un Inter que logró doblegarlo, mientras que en la Liga logró el bicampeonato con el record de 99 puntos. Esta temporada parece haber sido de alguna manera una consolidación, a pesar de que todavía no ha finalizado, el mundo del fútbol se rinde a los pies de este equipo y ya muchos lo consideran el mejor de la historia. Para mi acumula méritos para semejante distinción, por un lado los títulos cosechados dan cuenta del poderío desde lo estadístico, pero eso no es lo más importante, el mayor logro pasa por el nivel futbolístico que muestra en cada encuentro. Es un placer verlo jugar.


En el timón de esta embarcación está Josep Guardiola, hombre de la casa, que llegó al primer equipo luego de un paso por el filial. Pep, como se lo conoce desde que usaba la camiseta número 4 del conjunto blaugrana, encarna la esencia del fútbol culé. Con una clara ascendencia en la filosofía de juego de Johan Cruyff, ha sido capaz de extraer el mejor rendimiento de cada integrante del plantel. Utiliza un sistema táctico con tres delanteros que hacen de la rotación su mejor arma, Pedro y Villa son los extremos y Messi es el delantero centro. Guardiola reinventó a Leo cuando decidió comenzar a utilizarlo como falso nueve y mal no le ha ido: desde que hace un año, el mejor jugador del momento dejó la banda derecha del ataque para situarse entre los centrales y los medios, ha convertido 60 veces, mostrando su cara más goleadora. La Pulga se siente feliz jugando en esta nueva posición, en la que se encuentra más cerca de Xavi e Iniesta, los dos cerebros del mediocampo y que, con el argentino, completan el trío lujoso de este equipo. Párrafo aparte para dos de mis preferidos en la plantilla: Dani Alves, un lateral derecho irrepetible, posee un ida y vuelta constante y es la quintaesencia del 4 brasilero, fundamental tanto en defensa como en ataque; y Sergio Busquets, el 5 inteligente, el hombre que mantiene el equilibrio en el centro del campo y lo hace sin recurrir sistemáticamente al juego brusco, sino a través de su enorme capacidad para entender el juego: “Trato de pensar antes de tener la pelota para encontrar soluciones”, declara mostrando credenciales.

Elegí dos partidos que para mí exhiben lo que es este equipo. El primero muestra lo que es capaz de producir en sus rivales: en la vuelta por los octavos de la Champions venció por 3-1 a Arsenal en el Camp Nou, ese día el conjunto inglés se traicionó a sí mismo y, después de haber ganado como local, salió a defenderse sin la pelota, lo cual es casi lo mismo que haberse entregado. El segundo es el mayor baile futbolístico que yo haya visto: el 29 de Noviembre de 2010, Real Madrid se llevó un 5-0 en contra de su visita a Cataluña, luego de haber sido borrado de la cancha durante los 90 minutos. Esa noche el equipo de Mourinho llegaba como una peligrosa amenaza al Camp Nou, pero se fue con las manos vacías y ridiculizado por su clásico rival. El primer ejemplo expone a un entrenador como Wenger (Arsenal), que vio tambalear sus convicciones a tal punto que le pidió a su equipo que se olvide de lo que mejor sabe hacer – tener la pelota y atacar – para intentar un planteo conservador que nunca utiliza. El segundo ejemplo fue – simplemente – una demostración de fútbol en su máxima expresión, nada menos que ante un rival con la jerarquía del Madrid, que no pudo oponer resistencia alguna.

Esa frase de Cruyff, extraída de su libro “Me gusta el fútbol”, es casi una declaración de principios para este equipo: juega al fútbol porque está en su ADN y porque sus jugadores no entienden otro idioma. Este artículo es un pequeño homenaje a la contemporaneidad de un plantel que quedará en la historia. Sin misterios, pero sin nombrarlo, he intentado repasar y reivindicar estos últimos años de uno de los grandes de España. Quizá dentro de un par de meses – cuando finalice la temporada actual – ningún trofeo tenga impreso su nombre, sin embargo creo que a esta altura nadie pone en duda que si hablamos de fútbol, estamos hablando del Barça.

6 comentarios:

  1. Alejandro31/3/11 1:00

    Comparto, el concepto del artículo, dejando en claro que rescato además, que este equipo deja una enorme enseñanza, se puede tener exito...HACIENDO LAS COSAS DE LA MEJOR MANERA...Chapeau, Barcelona.

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  2. El barcelona, hace del deporte más hermoso del mundo, un bello entretenimiento. Y además de la manera más honesta posible, mostrando las cartas sobre la mesa, sabiendo todos a que juega, se hacen (casi) imbatibles. Yendo al frente, honestamente, poniendo lo mejor de uno...ES POSIBLE, salud Pep, Salud Blaugrana, además como si fuera poco, tiene los colores de mi corazón.-

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  3. Juan Carlos31/3/11 19:32

    Excelente nota, y buena idea de hacerle un reconocimiento contemporaneo. Realmente hace creer que lo bueno es posible sin necesidad de usar más herramienta para conseguirlo que "Confiar en la propia destreza", "Respetar las convicciones" e " Ir a cara descubierta en busca de sus propios objetivos". Buscar el triunfo, de una manera legítima pero con la mayor belleza posible. Chapeau Barcelona.

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  4. Coincido ciento por ciento en los conceptos vertidos. Pero además necesito expresar mi profundo respeto por la calidad discursiva, y exactitud sintáctica, díficil de encontrar en el periodismo escrito nacional. Felitaciones Sr. Periodista.

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  5. En España soy culé, no voy a opinar porque no sería parcial, solo te doy las gracias por este artículo-homenaje. VISCA EL BARCA!!!!!!!!!

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  6. Cada partido te dan un poco más de razón. Esta tarde fue otro concierto, manejan cada uno con pulcritud, los instrumentos cada vez más y más afinados. Por lo menos asi creo que es, y por eso comparto tu excelente artículo.

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