8/10/09

Bienvenido Matías

Existen algunos que todavía sienten que pueden hacer algo para combatir a todo lo malo que significa el fútbol como negocio pura y exclusivamente. Y para los que, ingenuamente, seguimos creyendo en recuperar lo sano que tiene este hermoso juego, escuchar a un jugador que defiende los mismos valores con los que quien escribe busca desempeñarse en cada aspecto de su vida, es sin duda reconfortante. Yo me permito soñar, por qué no, con un fútbol más allá del negocio. Por eso hoy digo: bienvenido otra vez, Pelado.

En la actualidad, los chicos que están comenzando sus carreras como futbolistas, firman su primer contrato con edad de novena división y tienen un representante, inclusive antes de entender realmente cuál es la función que éste debe cumplir. Una mañana, luego de su regreso a River, Almeyda se sorprendió al ver aparecer a uno de los más jóvenes del plantel con auto nuevo. Al indagar, se enteró de que era un regalo de su representante. Molesto con esta situación se preguntó: ¿por qué, si lo quiere tanto, en lugar de un auto no le regala un departamento?

Esta manera de pensar, está históricamente relacionada con la de antiguos directores técnicos, como por ejemplo Timoteo Griguol, que no les permitía a sus dirigidos invertir en un cero kilómetro sin antes asegurarse el techo propio. Este rol casi paternal que tenían ciertos entrenadores, brindaba un gran aporte en la formación de muchos futbolistas. Hoy este deporte está cada vez más lejos de aquellas épocas y los chicos se ven obligados a hacerse grandes cada vez más jóvenes. Es así como terminan yéndose a jugar al exterior a muy temprana edad y muchas veces sin la madurez necesaria para afrontar semejante desafío.

Almeyda dejó el fútbol porque se había asqueado, estaba cansado de ver como el negocio se comía al deporte y, con edad y físico para seguir jugando, decidió volverse a su casa a disfrutar de su familia. Luego de un par de años de inactividad, sintió que el jugador que tenía adentro le estaba pidiendo volver. Pasaron el Showbol y el Torneo Super 8, con estrellas del pasado, y apareció un ofrecimiento para volver a jugar oficialmente con la camiseta que lo vio nacer. Y Matías no dudo. El mismo que había largado cuatro años atrás para preservar su salud mental estaba de vuelta, convencido de que podía serle útil a su club y a este deporte desde adentro de la cancha. Durante el período que estuvo sin competir se dedicó, entre otras cosas, a aconsejar a los futbolistas más jóvenes. Hoy, con 35 años, sabe que su físico le da para jugar durante un tiempo más y que cuando deje definitivamente la actividad, seguirá estando cerca del fútbol. Seguirá intentando aportar lo suyo, porque se dio cuenta de que la única forma de defender lo que él siente que está bien, es involucrándose. Porque, al fin y al cabo, de eso se trata la vida, de jugarse por lo que uno cree que es lo correcto.

Hoy en día, el mundo del balón se encuentra atrapado en las garras de un gigantesco negocio que lo absorbe, corrompe y utiliza para beneficio de quienes ostentan el poder. Esta realidad, no hace más que perjudicar inmensamente al juego, al deporte en su sentido más puro y sano. Es así como, en el fútbol argentino, la mayoría de los clubes se encuentran en situaciones críticas desde el punto de vista económico. Los dirigentes se ven constantemente obligados a vender rápido a sus jóvenes figuras
para poder afrontar medianamente las deudas y este círculo vicioso lo único que logra es debilitar cada vez más a las instituciones y, a su vez, fortalecer a los grandes inversores.

En medio de este presente nefasto desde lo deportivo, nos encontramos los espectadores, simples amantes del juego que no nos sentimos completos si no podemos ver jugar a nuestro equipo. Y también está un tal Matías Jesús Almeyda, el Pelado, un futbolista sano que busca combatir a todos aquellos que, tratando de hacer su negocio, están matando al fútbol. Desde su lugar dentro del verde rectángulo, no sólo demuestra que todavía le da el físico para rendir en la alta competencia, sino que además brinda un gran aporte en la formación de los más chicos.

7 comentarios:

  1. Anónimo8/10/09 0:42

    "Porque, al fin y al cabo, de eso se trata la vida, de jugarse por lo que uno cree que es lo correcto."
    Bienvenido...Santiago

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  2. Excelente post Compinche!

    Bienvenida sea la pausa...

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  3. Muy bueno, salu2 face of...

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  4. GuilleTorre10/10/09 18:38

    Asi como a Matias Almeyda consideramos un ejemplo para los que defendemos la ilusión de ver un futbolista que no solo lo seduzca el negocio y el vil metal, quisiera no dejar pasar esta oportunidad para mencionar a otros dos ejemplos que circulan "aún" por nuestro querido futbol y sin pasar desapercibidos....los tres jugadores, se supone, no tienen necesidades economicas como para, a esta altura de su vida, jugar por el dinero.Son tres ejemplos de entrenamiento, esfuerzo, verdadera vocación y amor por este deporte.Verlos jugar por estos días y por la forma en que lo hacen, mas que considerarlos para el retiro, me genera la posibilidad de compararlos con actuales jovenes jugadores, hiperinsuflados, que desparramados por el mundo acumulan capital por futbol/sponsoreo y cuando deben demostrar motivación, esfuerzo y concentración por jugar en "su" selección dejan pasar su oportunidad de considerarlos en un futuro verdaderos idolos de este bendito deporte.Son ejemplo para muchos jovenes que se inician y no tanto, por su esfuerzo, entrenamiento y humildad....por eso....muchas gracias Pelado Almeyda, Caldera Calderon y Bichi Fuertes por verlos correr, jugar y esforzarse como tres "pibes", o mucho más... que pibes de hoy...
    buen articulo Santiago, abrazo para vos y tu viejo...

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  5. Muy buen artículo, y es bueno para el deporte resaltar las buenas conductas, pero mejor si como integrantes de la sociedad , la copiaramos para vivir con mayor decencia.
    Felicitaciones.

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  6. Hola Santiago, muy buen posteo, no creo que sea muy distinto de otras epocas, ya que antes ganaban menos, y gastaban menos por consecuencia, pero tan mal como ahora.
    Tambien es cierto que es mas facil tener buenos pensamientos, cuando estas salvado, y no tenes que preocuparte por el dinero.
    Que el futbol deje de ser un gran negocio, y principalmente un muy buen negocio para todos menos para los hinchas, es una utopia, a la que es dificil de combatir, no dejen de intentarlo...
    Un abrazo
    Oscar

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  7. Realmente me alegro que se destaque valores como los que represente este Señor Jugador de este maravilloso deporte, que Juegan dos equipos, como diría ese comentarista de ESPN...el deporte mas hermoso del mundo....Bienvenido Señor Matias Jesus....Bienvenido Futbol....Joaquin de Bariloche....(hincha de Boca Juniors).

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